Título: ‘Sex Education’
Director: Laurie Nunn
Género: Comedia dramática
Año: 2020
Opinión:
Por: Angélica López
No todas las series originales de Netflix son buenas, claros ejemplos como ‘13 Reasons Why’ o ‘La Casa De Las Flores’ demuestran que la gran popularidad en redes sociales no es sinónimo de excelencia, y en ocasiones como usuarios de internet (me incluyo) tendemos a popularizar contenido de poco valor. Recientemente se estrenó la segunda temporada de ‘Sex Education’, y a pesar de su fenómeno mediático tiene puntos tanto positivos como negativos que cabe la pena revisar.
¿De qué trata?
Desde la primera temporada ‘Sex Education’ sigue la vida de Ottis interpretado por Asa Butterfield, él es un adolescente que conocerá a Maeve (Emma Mackey) y juntos establecerán una clínica para tratar los diversos problemas sexuales que tienen sus compañeros de secundaria.
Opinión
Lo bueno
El mayor atractivo de ‘Sex Education’ es su trama, la cual toca un tema tan universal como es el sexo. En el seriado más allá de hacer una burla de los problemas sexuales de los adolescentes, lo lleva a un terreno sano y además permite que a través de estos dilemas se resuelvan dudas.
Como punto positivo el seriado habla sobre el aborto, el bullying, la masturbación, el acoso que las mujeres sufren en los espacios públicos, la orientación sexual, homofobia y más: temas que son tratados sin caer en el ridículo.
Resalto también su estética visual vintage al igual que una extensa e increíble banda sonora que evoca una época ochentera.
Lo malo
Claramente es una serie dirigida a un público joven por lo cual estará llena de situaciones polémicas, personajes inclusivos con los que el público se identificará fácilmente, y que funcionan de manera conveniente para la trama.
Al manejar diversos temas posiblemente su mayor fallo radica allí; las situaciones por las que atraviesan cada uno de los personajes son tratadas vagamente y se llegan a conclusiones rápidamente como en un final feliz.
Es una idea bastante original, pero en ciertos aspectos cae en un tono cliché, como por ejemplo la historia de amor que se entreteje entre Ottis y Maeve, el mejor amigo de Ottis, quien además de ser gay es de raza negra, y una secundaria dividida entre populares e impopulares: elementos típicos de una comedia romántica.
Lo importante es que como espectador te entretengas (entre gustos no hay disgustos), y estas dos temporadas de ‘Sex Education’ cumplen: son divertidas, mantienen un ritmo dinámico, aptas para un público joven (no quiere decir que los adultos no la disfruten), y capítulos ágiles de ver.
