Título: ‘Nos Batailles’ (Nuestras Batallas)
Director: Guillaume Senez
Género: Drama
Año: 2018
Opinión: Buena
Escrita y dirigida por el director de cine franco – belga Guillaume Senez, ‘Nos Batailles’ (Nuestras Batallas) es una historia sencilla pero conmovedora.
¿De qué trata?
Olivier Vallet (Romain Duris) es un hombre de mediana edad que trabaja como supervisor en una empresa de envíos por internet. Él vive con sus dos hijos y su esposa, pero un día su vida cambia drásticamente cuando sin dar ninguna explicación, su mujer decide abandonarlo dejándolo a cargo de todas las responsabilidades del hogar.
Lo bueno
Uno de los principales aspectos de ‘Nos Batailles’ (Nuestras Batallas) es cómo el protagonista aborda el abandono de su esposa, y debe balancear su vida entre el trabajo y las responsabilidades del hogar tales como atender a sus hijos, cocinar, ser un padre y estar presente para ellos.
Al inicio de la cinta Olivier está 100 % concentrado en su trabajo y su funciones como líder del sindicato de empleados, este tipo de responsabilidades consumen su tiempo completamente y esto se percibe como una desconexión que tiene hacia su familia, prueba de ello es que cuando Laura (su esposa) decide abandonarlo, desconoce que la mujer se enfrentaba a una constante fatiga y a una posible enfermedad que nunca fue aclarada en el transcurso de la película.
De esta premisa parte un discurso interesante y es cómo el trabajo y las presiones del día nos absorben hasta el punto de darle prioridad a otros aspectos y los lazos familiares pasan a un segundo plano.
Otro aspecto que se menciona a modo de crítica, es acerca de la manera en cómo las empresas en ocasiones desechan a sus empleados ya sea por edad, problemas de salud o más. Sin duda ‘Nos Batailles’ (Nuestras Batallas) es una película que aborda las relaciones humanas, no solo en el campo laboral, sino también en el plano familiar.
El mayor mensaje de la película es una mirada optimista frente al abandono. A pesar que la ausencia de una persona puede devastadora, la catarsis permite evolución y cambios en el entorno. En palabras de su director, “Mientras preparaba mi primer largometraje, Keeper, la madre de mis hijos y yo nos separamos. Aprendí, al igual que Olivier, a vivir solo con ellos. Aprendí a mirarlos, escucharlos y entenderlos. Esta fue una fase fundamental en mi vida, como hombre, pero también como cineasta. Me pregunté cómo habrían sido las cosas si hubiera estado completamente solo, viudo o abandonado”. De allí salió la inspiración para esta historia sencilla con toques de emotividad y una humanidad que está latente durante el transcurso del film.
Destaca el diseño de producción, la fotografía que muestra planos abiertos como cerrados y las actuaciones de Romain Duris y los niños interpretados por Lena Girard Voss y Basile Grunberger.
Lo malo
Cerca del segundo acto de la película, el espectador puede sentir que el ritmo se torna lento.
En conclusión es una película disfrutable, que a pesar de su trama, no aborda un tono exagerado que tienen algunos dramas y por el contrario deja varias reflexiones sobre las pérdidas, la soledad y el salir adelante a pesar de los problemas.
